Tuesday, October 14, 2014

How Thai Orchids changed for me.


If you would like to read more of my "Mommy Writer" posts, click HERE!

I remember my first encounter with orchids, delicate but magnificent creatures of the Macchu Picchu cloud forest. Quite large, even tiny, colorful, shaped like dragons or sensual lips. 

And then seeing them hanging from pieces of tree bark on the walls of different houses and hearing how they were complicated, difficult and that they didn´t flower easily. I used to have a friend who was a total fan of orchids, I actually think she´s a now a biologist specializing in orchids. They were always magical and splendorous for her. And so that is how I saw them too.


Until I came to Thailand.


There were orchids growing in restaurants and eateries, hanging from trees along streets filled with smog, hanging from motorcycle handlebars tied up with red ribbon,  they decorated spirit houses and when I couldn´t believe it anymore I saw huge bags full of harvested orchids; violet ones, orange ones, pink ones, in stalks of six or eight flowers, all thrown on the sidewalk in front of flower stalls with buckets full of dyed carnations in pink and blue. They were just lying there like there was no special place for them. But that was on a sidewalk on Sukhumvit Road, at the flower markets, they are displayed better.

In all truthfulness, I was dumbstruck with so much easy orchid, and after two years I decided it was time to have one of my own. In a unexpected moment while shopping for pots and coconut mulch for my lychee trees, I saw the heaps of hanging orchids in dry coconut shells. I chose one at random and took it home for 100 baht, or 3 dollars. Less than what a ceramic pot cost me.

That orchid plant arrived at home a bit injured, with a twisted flower stem that did not manage to grow at all.  I also didn't know where to put it, if on the balcony under the awning, or in the patio con half a day of sun, or inside the house...nor what water to water it with! A couple of times I even watered it with bottled water. 

Finally a couple of months after and alot of leaf growth, a new flower stem started to sprout and today my orchid has 8 identical violet flowers and a whole other flower stalk that bloomed last week. This kind of orchid is the most common, the kind you can find in any market stall, ready for temple offerings, and spirit houses and Chinese altars. If I'm not wrong there are pretty big orchid farms up north in Chiang Mai.

Well, I guess that's the reason my orchid was so easy to take care of?  I water it about once a week, when it rains I put it out to soak up the downpour and it's happy that way.  So since it wasn't that hard to take care of the Thai orchid, one day at the local fair I saw a really gorgeous mini orchid in a plant and flower stall. I took it home after some haggling, they were much nicer than the other orchids so the price was quite higher. The flowers stayed opened for almost two months and now it has a new stalk sprouting.

So that is how I ended up changing my vision about these little flowers, so fine and so pretty. You could say that I learned a lot about them, trying to take care of them. But not only of them but other plants in general.  Thank you orchids for lying to me all those years, only that way could I get to know them properly.








Recuerdo mis primeros encuentros con las orquídeas, delicadas pero magníficas criaturas del bosque de nubes de Machu Pichu. Grandes, pequeñas, coloridas, con forma de dragón, o de boca sensual. Luego verlas colgando en tronquitos en casas de amigos y oir como eran complicadas, difíciles, que no florecían así nomas. Tenía una amiga fanática de las orquídeas, es más creo que ahora es bióloga especialista en orquídeas. Siempre la orquídeas para ella eran mágicas, esplendorosas, y cuantos otros adjetivos parecidos. Y así es como yo las veía también.

Hasta que llegué a Tailandia.

Las orquídeas crecian en restaurantes de menú, en los árboles en las calles llenas de smog, colgaban de los timones de las motos amarradas con lazitos rojos, decoraban desbordando las casitas de espiritus y cuando ya no lo podía creer mas, vi bolsas gigantes llenas de orquídeas cosechadas; violetas, anaranjadas, rosadas, de a ocho flores por tallo, todas tiradas en las veredas frente a los puestos florales con baldes llenos de claveles pintados de azul y rosas en boton. Tiradas como si no hubiese un lugar especial para ellas. Pero eso fue en Sukhumvit, en los mercados de plantas la cosa es más pintoresca.

La verdad que quedé atónita con tanta orquídea facil y despues de dos años aventure a tener mi propia orquidea. En un momento inesperado mientras compraba macetas y mulch de coco para mis arbolitos de lychee, vi las plantas de orquídeas que tenían colgadas por montones, en cocos huecos y con muchos brotes. Escogí una al azar y me costó 100 baht, osea 10 soles. Menos de lo que me costó una maceta de ceramica. 




La orquídea llegó medio herida con un tallo de flores creciendo entreverada en si misma y no logró florecer. Yo tampoco no sabía donde ponerla, si en el balcón bajo el toldo, o en el patio con mediodía de sol, o adentro de la casa....ni con que agua regarla! Un par de veces la regué con agua embotellada. Finalmente un par de meses después y harto crecimiento de hojas, empezó a brotar el primer tallo de flores y hoy mi orquídea tiene ocho flores idénticas a las de la foto y un tallo más que salió la semana pasada. Esta orquídea es la más común, la que encuentras en todos los mercados, en atados para los templos, casitas de espíritus y altares a dioses chinos.  Si no me equivoco hay unas grandes granjas de orquídeas de éste tipo en Chiang Mai.


Bueno, será por eso que mi orquídea era tan fácil de cuidar? La riego mas o menos una vez a la semana, cuando llueve la pongo a remojarse un rato y ella es feliz así. Ya que no fue tan traumático el tema del cuidado de mi orquídea Thai, un día en la feria del barrio, en un puesto de plantas, vi unas lindas mini orquídeas en un tronquito y me las lleve con un poco de rebaja del vendedor. Estas un poco más caras que las otras pero estaban bien lindas. Las flores siguen hasta ahora mes y medio después y por fin está brotando una ramita nueva.


Y así es como terminé cambiando mi visión sobre estas florcitas tan raras y bonitas. Se podría decir que aprendí bastante sobre ellas, intentando cuidarlas. Y no solo de ellas si no de otras plantas en general. Gracias orquídeas por mentirme tantos años, solo así pude conocerlas mejor.